Mensaje de la Conferencia Episcopal de Guatemala con motivo de la beatificación de Fray Augusto Ramírez Monasterio.
Los obispos del Episcopado Guatemalteco emitieron este 3 de noviembre de 2026, un comunicado con motivo de la Beatificación del Padre Augusto Rafael Ramírez Monasterio, Fraile Franciscano de la Orden de los Frailes Menores. En el Mensaje, los obispos de la Iglesia guatemalteca manifiestan su alegría por la Beatificación: «vivimos con profunda alegría los días previos a la beatificación de Fray Augusto Ramírez Monasterio, OFM, que tendrá lugar este sábado 7 de noviembre en Antigua Guatemala«.
También recuerdan que será el Cardenal Francisco Robles Ortega, quien presidirá la Misa de Beatificación en representación del Papa León XIV.
«Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares» (Salmo 126)
1. Los Obispos de Guatemala, los Frailes Menores Franciscanos y el pueblo de Díos que peregrina en Guatemala, vivimos con profunda alegría los días previos a la beatificación de fray Augusto Ramírez Monasterio, OFM, que tendrá lugar este sábada 7 de noviembre en Antigua Guatemala. La celebración será presidida por el Cardenal Francisco Robles Ortega, como delegado de Su Santidad el Papa León XlV.
2. Para nosotros es motivo de alegría y esperanza ver reconocido el martirio de este sacerdote guatemalteco que, como muchos otros miembros de la lglesia Católica, algunos de los cuales han sido ya beatificados, fueron perseguidos, torturados y asesinados, en los años del conflicto armado interno cuando, quienes ostentaban el poder, vieron en la labor evangelizadora, humanitaria y social de la lglesia una amenaza para sus propósitos de sometimiento de la población guatemalteca, especialmente los campesinos e indígenas.
3. El próximo beato es ejemplo del compromiso que muchos sacerdotes tuvieron en aquella época para que se respetara la dignidad de las personas y sus derechos humanos, y, fiel a su misión sacerdotal, acogió sin discrimínación alguna a quien buscaba el sacramento de la reconciliación para guiarle en el camino de la conversión y ayudarle a volver a su vida ordinaria. Sin embargo, ese compromiso ministerial provocó el odio de quienes solamente veían enemigos en aquellos que no se ajustaban a sus disposiciones.
4. Vemos un signo maravilloso en el día que tendrá lugar la liturgia de beatificación, ya que coincide exactamente con la fecha de su martirio; de modo que los fieles católicos puedan reconocer que, si bien hace 43 años su muerte
fue motivo de gran conmoción y dolor, hoy, esa sangre derramada por fidelidad, es motivo de gozo, cumpliéndose lo dicho en el Salmo 126: «los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares».
El Cardenal Robles desde su Arquidiócesis de Monterrey hizo público un video en el que hace notar la profundidad de la vida cristiana del mártir y la fuerza de su testimonio.
Les ofrecemos el comunicado íntegro de los Obispos.

