Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Ciudad de Guatemala 14 de abril de 2026. Con el título de Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios, la Conferencia Episcopal de Guatemala ha dirigido una carta, al Papa León XIV, carta que también se ha difundido a los medios de comunicación social. En ella transmiten sentimientos de cercanía y le expresan su gratitud por su incansable trabajo por la paz en estos momentos de conllictos bélicos que afectan a toda la Humanidad, especialmente a los más pobres.
Los obispos-dicen-: Hacemos nuestro su llamado a que “callen las bombas y resuene el llamado a la paz en los corazones» así como lo expresado en la reciente Vigilia por la Paz de este sábado 11 de abril: “¡Basta ya de la guerra. Los gobernantes, sentarse al diálogo y la mediación”.
La carta recuerda las situaciones de dramas de la guerra que en América Latina se han vivido, los obispos dicen: Desde nuestras tierras en America Latina conocemos el drama de la guerra y de la confrontación, nacidas de corazones incapaces de reconocer en cada persona la imagen de Dios, cuya dignidad debe ser respetada y su vida protegida en todo momento, especialmente en los
conllictos armados crecientes en nuestros días.
El episcopado reconoce el valor universal por la paz y ora por la conversión de quienes no tienen respeto. La carta dice: Reconocemos el valor universal de su llamado a la paz fruto de la Resurrección del Señor: “La paz les dejo, mi paz les doy”(Juan 14.27) que su Magisterio ha asumido desde el inicio de su servicio a la Iglesia y al mundo“ La paz esté con ustedes»(Juan20.19-21). Pedimos al Señor la conversión de quienes sin respeto y sin comprensión dirigen palabras fuera de la realidad y de toda dimensión ética que proclama su Magisterio: una paz desarmada y desarmante, y oramos por la conversión de todos los corazones en vueltos en los conflictos que afligen al mundo actual.
Finalmente ofrecen su oración por quienes sufren en los conflictos: Y acompañamos en oración su viaje apostólico iniciado apenas hoy a varios países de África, sea bendecido y alcance el don de la paz en aquellas naciones e iglesias también afligidas por las guerras.
Le ofrecemos aqui el audio y el texto de la carta íntegra.
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